La previa del debut de Ghana en el Mundial 2026 quedó envuelta en una fuerte polémica que trasciende el ámbito deportivo. Thomas Partey, una de las principales figuras del seleccionado africano, no pudo ingresar a Canadá luego de que las autoridades de ese país le denegaran la visa de entrada.
La situación generó un conflicto diplomático y judicial que se desarrolla contrarreloj, ya que Ghana busca revertir la medida antes del encuentro frente a Panamá, programado para este miércoles en Toronto.
La decisión canadiense se sustenta en las causas judiciales que actualmente enfrenta el mediocampista, quien se encuentra acusado de múltiples delitos sexuales en el Reino Unido.
Las acusaciones que complican a Partey
Según trascendió, las autoridades migratorias consideraron inadmisible el ingreso del futbolista debido a los procesos judiciales abiertos en su contra.
Las denuncias se remontan al período en el que defendía los colores del Arsenal, entre 2020 y 2025. Actualmente enfrenta ocho cargos relacionados con presuntos delitos de violación y agresión sexual.
De acuerdo con la información difundida, cinco de esos cargos corresponden a denuncias de violación presentadas por dos mujeres. A ellos se suma un cargo de agresión sexual vinculado a una tercera denunciante.
Además, durante este año se agregaron dos nuevas acusaciones formuladas por una mujer que sostiene haber sido violada en dos ocasiones durante el mismo día, en diciembre de 2020.
Ante todas las imputaciones, Partey mantuvo siempre la misma postura. El actual futbolista del Villarreal se declaró inocente y sus representantes legales aseguraron que continuará defendiendo esa posición ante la justicia británica.
La reacción de Ghana y el debut en riesgo
La decisión de Canadá provocó una rápida respuesta de las autoridades ghanesas. A pocas horas del estreno mundialista, el gobierno presentó una apelación de urgencia ante un tribunal federal canadiense con el objetivo de revertir la prohibición en menos de 24 horas.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ghana cuestionaron duramente la medida y la calificaron como "autoritaria y extremadamente injusta". El argumento central de la protesta es que el futbolista todavía no fue condenado y que únicamente se encuentra a la espera del desarrollo del proceso judicial.
Mientras la disputa legal continúa, Partey permanece en Boston siguiendo la situación a la distancia y sin autorización para ingresar a territorio canadiense.
La incertidumbre genera preocupación dentro del cuerpo técnico ghanés debido a la importancia del mediocampista dentro de la estructura del equipo. Considerado una de las principales figuras del plantel, su ausencia representaría una baja sensible para un seleccionado que aspira a avanzar de ronda en una zona muy competitiva.
Por el momento, el panorama sigue abierto. Sin embargo, si la apelación no prospera en las próximas horas, Ghana deberá afrontar su debut frente a Panamá sin uno de sus jugadores más experimentados y determinantes, en medio de uno de los episodios más controvertidos que ha dejado el Mundial 2026 hasta ahora.